BASMATI CON ZANAHORIA

Mi lugar favorito en el mundo entero,
por siempre y para siempre es: LA FINCA.
Creo que no la he presentado oficialmente (espero pronto), pero es la casa de mis abuelos maternos en Monterrey.
No puedo ni empezar a describir lo que ese lugar significa para mi, pero en descripción física: Es una finca, un jardín ENORME, con una casa chiquita, de dos cuartos. Una cocina encantadora, muebles hechos por mi abuelo, y el olor delicioso SIEMPRE de lo que SEA que esté cocinando mi abuela.
Es donde viví los mejores días de toda mi infancia y pubertad y adolescencia, juventúd e incluso de mi adultéz, porque aún voy seguido.
El lugar perfecto para cerrar los ojos, escuchar el viento, las chicharras (así les dicen), los pájaros y alguna que otra rana.
De niña siempre les hablé a los árboles (siempre he sido rara, pero de niña más) y me sentaba en el columpio (hecho por mi abuelo) a contemplar cada una de las ramas de todos los árboles. Y les decía: “Espero que me vean y verlos hasta que sea grande” y cuando me regresaba a mi casa, les cantaba, para despedirme.
Un día normal de mi infancia en la finca podía ser: Despertar medio tarde y que mi abuela ya estuviera despierta (porque siempre se ha levantado mega temprano) horneando algo y todavía en pijamas, sentarme en la mesa a platicar con ella, de cualquier cosa. Luego ayudarle a preparar el desayuno, congregar a la familia a la mesa para desayunar y empezar el día con alguna aventura, junto con mis primos y mis hermanos.
Nuestras aventuras consistían en ir a buscar algún animal extravagante, alguna araña o bicho nuevo o construir alguna casita para algún pájaro, armar un juguete, construir un papalote, hacer una montaña con las hojas de los árboles, si era otoño… jugar a las escondidas o a sardinas (¿conocen ese juego?) Y luego, si hacía calor, mojarnos “accidentalmente” hasta empaparnos, con los reguiletes que servían para regar el zacate.
El día terminaba con comida, por supuesto, por lo general afuera de la casa, en el jardín, en una mesa larga con toda la familia y muchas risas y postres hechos por mi abuela.
Todo era absolutamente perfecto pero toda esa perfección radicaba básicamente en los anfitriones, los dueños de esa casa, mis abuelos… que hacían y hacen todo para que estuviéramos (sus nietos) felices.
Mi abuela nos decía: “ay qué cosas tan hermosas” mientras que mi abuelo me decía con un abrazo y demasiado cariño: “¡espantosa! ¡horrorosa!.

Mi abuelo ya no vive aquí en el mundo y aunque lo extraño horrores, siempre que voy a la finca lo siento ahí, cerquitita…
Y mi abuela sigue siendo mi musa eterna de la cocina y de CUALQUIER receta que prepare y cualquier alimento que mis manos toquen.
Es impactante.
Cuando voy a visitarla o hablamos por teléfono, de eso hablamos, de comida. Y nos compartimos recetas y tips.

En fin, hace unos meses cuando la fui a visitar con Santi, se sentía un poco abrumada porque no sabía qué nos iba a dar de comer.
Me decía por teléfono, ¿QUÉ COMEN LOS VEGANOS? Yo trataba de explicarle que PRACTICAMENTE lo mismo que ella porque mi abuela come mucho arroz, frijoles, nopalitos, champiñones guisados con ajo, espinacas, calabacitas con elotito y cebolla, etc.
El día que llegamos, nos hizo un arroz, DELICIOSO, era un basmati con algunas verduras y el truco del sabor, fue la zanahoria rallada MUY finita, incorporada al arroz.
Mi abuela no sabe pero ese día lo voy a recordar por siempre… por muchas razones.

Entonces, este platillo que les traigo hoy es MI versión de ese arroz que me supo a amor, inspirada en una comida con familia o amigos al aire libre, (o no) en una mesa rodeada de plática rica, risas y comida saludable que alegre al alma.
Como esos días, en la finca.

Gracias por leerme,
mucho amor siempre, Alcachofa.

Basmati con verduras al grill
Serves 4
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Ingredients
  1. 2 T de arroz basmati orgánico
  2. 4 T de agua o caldo de verduras
  3. 1/4 de cebolla blanca
  4. 1/4 cdita de cúrcuma
  5. 1 puño de sal de mar en grano
  6. 3 zanahorias ralladas MUY finamente
  7. Cantidad necesaria de chícharos frescos, recién sacados de la vaina.
  8. Cantidad necesaria de broccolini o si no consigues, broccoli normal.
  9. 2 limones amarillos
  10. 500 gr. (aprox) o cantidad suficiente de setas
  11. 1/2 manojo de cilantro fresco, picado.
Para cocer el arroz
  1. Pica la cebolla finamente, En una olla, (con aceite, opcional) pon a dorar la cebolla. Cuando se haga un poco transparente, agrega el arroz y déjalo dorar un poco, sólo a que se sude.
  2. Agrega de golpe el agua o el caldo, la sal y la cúrcuma.
  3. Tapa la olla y deja cocer, a fuego medio, sin mover por 20 minutos exactamente.
  4. Cuando los 20 minutos hayan pasado, apaga el fuego, destapa la olla y vacía la zanahoria rallada encima. Mueve LIGERAMENTE con un tenedor, despegando un poco de arroz de las orillas al centro. Si lo mueves mucho, puedes batirlo y ya no queda bien, sólo quieres acomodarlo ligeramente para que el vapor salga.
  5. Tapa de nuevo la olla dejando un espacio sin tapar y deja reposar por otros 5 minutos. En este tiempo la zanahoria se va a cocer ligeramente y eso es justo lo que queremos.
Para el resto de las verduras
  1. En una ollita con poquita agua hirviendo, blanquea los chicharos. Blanquear consiste en sumergir un vegetal por 3 minutos máximo en agua hirviendo, luego sacarlos y sumergir en agua helada para cortar cocción. De esta manera conservas el color intenso, más nutrientes y mejor textura.
  2. Haz lo mismo con los broccolinis.
  3. Para las setas, ponlas a cocer en caldo de verduras, sumergiéndolas por 5 minutos en el caldo hirviendo. Si no tienes caldo usa agua sazonada con sal y alguna hierba de olor.
  4. Retira de la olla y pasa las setas a un sartén tipo grill o sartén regular, muy caliente. Asa por unos minutos por ambos lados y luego corta las setas en tiras gruesas. Este paso es el mismo que se hace en la receta de los tlacoyos de nopal.
  5. Puedes hacer lo mismo con los broccolinis si quieres, es opcional. (asarlos un poco)
  6. Una vez asadas las setas, exprime el jugo de medio limón amarillo y espolvorea un poco de pimienta si quieres.
Para servir
  1. Es importante que después de los 5 minutos de reposo del arroz, lo pases al plato de servir, o a algún platón más extendido. Con un tenedor mezcla y revuelve para que la zanahoria se mezcle por completo con el arroz.
  2. Acomoda encima, los chícharos, el broccolini y las setas.
  3. Exprime unas gotas de limón amarillo, encima de todo y espolvorea el cilantro.
  4. Para decorar, me gusta como se ven algunas rodajas grandes de limón amarillo encima.
Notes
  1. Puedes usar mas especias a la hora de cocer el arroz o para servir.
  2. Para este platillo gusta el za'atar, ajo en polvo o pimienta rosa.
Alcachofffa https://alcachofffa.com/

3 Comments

  1. Laura castro

    Aparte de ser una excelente chef!!! Eres excelente escritora!!! Me encanta leerte

  2. Me encantó tu “anécdota” del arroz basmati. Tengo un amor puro e indescriptible por mis abuelos y anécdotas ufff llenas de amor y picardía, así que (ya enamorada de la receta) después de leerte, quede convencida… voy a preparar ese arroz!, GRACIAS!

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