CURRY DE VERDURAS

Siempre he dicho que no hay muestra de amor más grande, que hacerle algo de comer a alguien.
Pero, estos últimos años, he dicho que no hay muestra de amor más grande que hacerle de comer a alguien algo saludable, nutritivo y bueno para el cuerpo y alma.

Si has cocinado, te guste o no, sabes que cocinar es algo que lleva mucho tiempo y esfuerzo.
Pero hacerlo para alguien más… involucra mucho más.
Desde pensar si le gustaría o no, pensar en cada uno de los ingredientes, ir a comprarlos, escogerlos…
y luego uf, el tiempo de preparación.
Cuando preparas algo para alguien más, si o no… estás casi casi rezando que te quede bien y que le guste.
Eso es hermoso y ya saben como soy yo de cursi en estas cosas, pero yo opino que toda esa energía se transmite y se pasa a la comida.
Por eso nunca debemos cocinar nerviosos o enojados…
porque, no importa si el resultado final o si el platillo final es lo que esperabas o se ve bonito como en pinterest. La mera neta, lo que más cuenta es que esté hecho con amor y con intención.
Creo que así funciona con muchas cosas.
El efecto que generas en alguien, cuando le demuestras amor así, es permanente.
No me dejarán mentir. Un platillo que alguien te hace con amor y que te sabe a gloria, nunca se olvida.

Bueno, pues todo esto es para decirles que… imagínenme a mi hace unos meses:
Fui a Paris, como vegana. Y pues, si hay puestitos de fruta en cada esquina pero por cada puestito de fruta, hay dos de pan y ahí me ven entrándole a la baguette.
y con esto, a las papas a la francesa y postresitos veganos por aquí y por allá.
Con tantos días de haber comido sin horario y sin control, mi cuerpo ya se sentía raro.

Después de ir a París, decidimos ir a Suiza, una muy buena amiga vive ahí.
Una amiga de la prepa, que quiero muchísmo y que, junto con su esposo, nos hospedó durante ese fin de semana.

El punto es que llegando a su casa, después de pasar por nosotros al aeropuerto (ya sé, wow)
nos dice: «¿quieren comer?»
¿qué cara creen que puse? ¡AMO ESA PREGUNTA! ¡la respuesta siempre es si! jajaja
Pero cuál fue mi sorpresa que Karen, mi amiga querida, saca un tupper de su refrigerador y dice otras palabras aún más hermosas:
Preparé curry de vegetales vegano.
no pos me muero. 

Y el resto es historia.
Sacó una ollita y calentó el curry que había preparado para nosotros.
Y después de haber comido terrible por una semana y media, un plato calientito de curry era el mejor regalo del mundo.
Quería llorar. no es broma.
Sabía demasiado demasiado rico. Y sabía justo a eso que les digo. A amor y a intención
Karen no sabe y tal vez lea esto así que le quiero decir:
Karen, nunca se me va a olvidar ese curry que nos preparaste. Te quiero.

Y pues bueno, le pedí la receta a Karen y todos sus tips.
y aquí está.
Muchos de los platillos que preparo para tomarles foto, me los termino comiendo yo o Santi…
pero definitivamente están hechos con amor, porque cuando lo preparo, pienso en ustedes y en lo mucho que me gusta compartirles recetas así.
saludables, nutritivas, deliciosas y reconfortantes.

Aquí les va la receta, mucho amor siempre, alcachofffa.

RECETA:
1. Corta 2 papas blancas en gajos o trozos pequeños y ponlas a cocer en una olla con agua. Ten cuidado de que no se cocinen de más. Es mejor que sigan un poco firmes.

2. Mientras tanto, corta igual, en trozos, 2 zanahorias, 2 calabacitas, 1Taza de champiñón crimini, 1 pimiento morrón amarillo, 1/2 cebolla blanca o 5 cebollsa de rabo y 1 cabeza pequeña de brócoli, separada en floretes pequeños.

3. En una olla grande, donde vayas a hacer el curry, empieza a dorar la cebolla, las zanahorias y el pimiento. Puedes usar un poquito de aceite de aguacate si quieres. Yo la verdad no usé. Usé poquita agua de vez en cuando para que no se pegara tanto. Pero queremos que se forme una costrita rica de las verduras doraditas.
Ten cuidado de que no se quemen. Queremos que se doren un poco y que salga olorsito rico.
4. Cuando ya esté la cebolla transparente y todo huela muy rico, saca todo de la olla y ponlo en un tazón y reserva.
5. Ahora pon los champiñones y sigue el mismo paso de dorarlos. Sólo que con los champñones es diferente. No los muevas mucho. Deja que se sellen, y muévelos sólo un par de veces para darle la vuelta. Si mueves mucho los hongos, sueltan mucha agua y no quedan tan ricos.
6. Mientras dejas sellar el champiñón, usa un sartén antiadherente para dorar tofu prensado. ¿Cúanto? ¡el que quieras! yo usé como 200 gr, partidos en cubitos.
Deja que se doren muy bien por ambos lados y reserva.

7. Saca los champiñones y reserva también.
8. Por último, pon en la olla la calabacita y el brócoli.
9. Saca todo lo de la olla y agrega 2 Cdas de pasta de curry. Es súper importante conseguir una pasta de curry con ingredientes naturales. Que no tenga nada, más que la especias. Por ninguna manera debe tener azúcar, colorantes, aceites o conservadores.
10. Agrega 3 T de agua y mezcla súper bien. Puedes usar un batidor de globo. También agrega sal de mar al gusto.
11. Si no tienes pasta de curry o no quieres comprarla, la puedes hacer tu. Puedes hacer un curry en polvo. Sólo agrégalo una vez tengas el agua en la olla.
12. Agrega también 1/2 Lata de leche de coco. Consigue una marca que no tenga azúcar y que sólo sea leche de coco. (Puedes comprar la leche de coco en un mercado, o hacerla tu mismo) Es importante que la leche de coco sea para cocinar.Las que vienen en tetrapack no funcionan porque tienen mucha agua.  Esa grasita extra de la leche de coco para cocinar es lo que necesitamos. También es importante que no esté fría. Tenemos que usarla a temperatura ambiente para que no se corte ni se separe.
13. Revuelve bien y vacía la papa. Deja que se caliente toda la mezcla.

14. Vacía el resto de los vegetales y deja que hierva. Tapa la olla para que se concentren todos los sabores. En este punto puedes agregar chile de árbol seco. o También puedes dejarlo para el final y usar chile de árbol fresco.
15. Una vez todo llegue a hervor, baja el fuego y agrega un manojo de cilantro fresco.
16. Deja hervir por unos 10-15 minutos hasta que todas las verduras estén suaves.
17. Agrega el tofu.
18. Checa el sabor, tal vez le falte un poco de sal o más pasta de curry. Lo puedes agregar sin problema.
19. Sirve con arroz basmati o integral, o así sólo. También para servir, agrega cilantro fresco y chilito.

**El curry mejora en sabor al día siguiente. Recomiendo dejarlo reposar antes de comer.


VEGETABLE CURRY

I say this all the time: there’s no better way to show someone how much you love them than by preparing a meal for them. During these last years, I always say that there’s nothing better than to cook something healthy, nutritious, and good for the body and soul.

If you have cooked, you would know that cooking is something that takes time and effort. To cook for someone else requires even more than that. You have to think about the food that the other person likes, pick out the ingredients, and buy them. And then there’s the preparation time…

I’m sure you can all relate when I say that when you’re cooking for someone else, you’ll almost praying that they will like it. It’s something really beautiful and I believe that all that love and effort can be transmitted into the food. That’s why you should never cook when you’re angry or nervous.

The most important thing is that the food is made with love and intention, and not so much if it looks pretty like in Pinterest. I think that’s the way a lot of things work. The love you show for someone when preparing things with so much affection, becomes permanent. Don’t you agree? A meal that someone prepared for you with tons of love, tastes better and it’s unforgettable.

Let me tell you a story: I went on a trip to Paris, as a vegan. I found some fruit stands, but I found even more bread stands, so there I was, binging on baguettes. I was also able to find some French fries and vegan desserts here and there. A few days into eating with no set schedule and with no self-control, my body started feeling weird. After Paris, we decided to go to Switzerland. A friend of mine lives there. She and her husband were kind enough to let us stay with them during the weekend.

To keep the story short, she asked us if we wanted something to eat, which is my favorite question, to be honest, and my answer is always YES! And then, to my surprise, she opened her fridge and took out a Tupperware and said the most magical words ever: “I made some vegan vegetable curry”. I died of happiness, right then and there.

She proceeded to heat up the curry for us, and after a week and a half of eating terribly, a nice, warm bowl of curry was the biggest gift in the world. I wanted to cry, no joke. It tasted like heaven. It tasted like love and intention. To my friend, Karen: I will never forget that curry you made for us. I love you.

And of course, I had to ask Karen for the recipe, and here it is for you:

  1. Cut 2 potatoes into small chunks and let them cook in a pot with water. Don’t let them get too soft. Make sure they’re still a bit firm.
  2. Meanwhile, cut 2 carrots, 2 zucchinis, a cup of cremini mushrooms, 1 yellow bell pepper, ½ of white onion, and 1 small head of broccoli, all into chunks the same size as the potato.
  3. In a large cooking pot (the one you’ll use to make the curry), brown the onion, the carrots and the bell pepper. You can use a little bit of avocado oil if you want to. I used water instead, just so make sure the vegetables wouldn’t stick to the pot. Be careful not to let them burn, we just want to brown them a bit.
  4. When the onion is transparent and everything smells delicious, pour everything from the pot into a separate bowl.
  5. Do the same thing with the mushrooms. Brown them in the pot, but don’t stir them too much. Toss them gently every once in a while. If you move them too much, they release a lot of water and we don’t want that.
  6. While the mushrooms are cooking, fry some tofu on a frying pan. You can use as much as you want. I used around 200 grams, cut into cubes.
  7. Take the mushrooms out of the pot and set aside.
  8. Now, put the broccoli and the zucchini in the pot and repeat the same process. When they’re ready, set them aside.
  9. Add 2 tablespoons of curry paste in the pot. Make sure that the curry paste is made from natural ingredients only. It shouldn’t have any sugar, coloring, oils, or preservatives.
  10. Add 3 cups of water and mix really well. You can use a whisk or a globe beater. You can also add some sea salt at this point.
  11. If you don’t have curry paste and don’t want to buy it, you can make your own. You can make curry powder and add it once you have the water in the pot.
  12. Add ½ a can of coconut milk. Find a brand that doesn’t contain any sugar. You can buy it or make it yourself. It’s really important to make sure that it’s coconut milk specifically to cook. Some brands won’t work because they have too much water. What we need is that extra coconut grease, and it’s also important that it’s not cold. We need it at room temperature.
  13. Mix well and add the potato chunks. Let the mixture heat up.
  14. Throw in the rest of the vegetables and let it boil. Cover the pot with a lid. At this point you can add dried chili, or you can add it once everything is done.
  15. When it’s boiling, turn the heat to low and add a handful of fresh cilantro.
  16. Let it boil for another 10-15 minutes until all the vegetables are soft.
  17. Add the tofu.
  18. Taste to see if it needs more salt or more curry paste. You can add it if needed.
  19. Serve with basmati or brown rice, or you can also eat the curry alone. Add some extra cilantro and chili.

***The curry tastes even better the next day. I would recommend letting it sit before eating.

And that’s it! Enjoy!!!

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