MAC AND PEAS

Nunca me gustó el disque “queso” amarillo.
que de queso no tiene nada.
En serio, ¿han visto los ingredientes de un queso amarillo? Se espantan.
Bueno, de niña lo comía en nachos… el inombrable “cheezweez”  o algo así.


Me acuerdo que lo probaba, lo comía en casa de amigos o así y en mi cabeza, sabía que no me gustaba. El sabor era feo, pero con todo lo que le podías poner encima a unos nachos, se medio disfrazaba.
También recuerdo sentirme mal del estómago después de comerlo, entonces todo el circulito de: me lo como, no me gusta tanto, luego me siento rara… siempre estaba ahí con ese y otros alimentos pero recuerdo decir: ¿Porqué no habría de gustarme? A todo mundo le gusta y es comida chatarra de fiesta… ¿porqué no me gusta? Y lo volvía a comer siempre que se daba la oportunidad. No sé tal vez por costumbre… o porque en mi cabeza ese era el alimento perfecto de fin de semana de “portarme mal” Al mismo tiempo, algunos de esos quesos tenían algo que hacía que lo volviera a comer. (seguramente glutamato y otras cosas)

¿No les pasa eso a veces? Con la comida y con otras cosas.
Comes o haces cosas que sabes que están mal, que no te gustan… pero las haces por costumbre, por moda, por quedar bien o porque a todos los demás les gusta entonces… ¿porqué no habría de gustarte a ti tmb?
Me pasó mucho eso en el pasado.
Ahora, trato con todas mis fuerzas de escucharME.
No tengo porque agradarle a los demás y tampoco me tendría que gustar algo porque le gusta a la mayoría. Aunque sea el producto más bueno, más ecológico, más cool, más vegano, más “delicioso” o bonito para todos. No tiene porque gustarme a mi.
Somos diferentes y si yo no escucho la vocesita interna que me dice: “mmmmm tal vez no Sofía” entonces… ¿quién?

Busco encontrar mi autenticidad. No ser auténtica. Porque todos lo somos. Todos somos diferentes. Todos podemos ser auténticos, es sólo que a veces queremos ignorar esa individualidad, para encajar más fácilmente y no tener que enfrentar una opinión opuesta.

Es un largo camino, pero me alegro de haberlo empezado.
La vida es muy corta como para no tener opiniones propias.

ANYWAY!
¡A lo que truje chencha!
¡RECETA!
De este macandpeas que salió delicioso y que te puede encantar… o no 🙂
con mucho amor siempre, Alcachofffa.

INGREDIENTES

225 gr. de pasta de coditos de tu agrado, yo recomiendo dos opciones: 100% integral o sin gluten. Yo usé una sin gluten hecha de harina de maíz y harina de quinoa.

PARA LA SALSA:

1 T de nuez de la india cruda y remojada previamente

2 zanahorias grandes, cocidas y en trozos pequeños

1 bien papa cocida sin cáscara

5 Cdas de levadura nutricional

2 Cdas de ajo en polvo

3 Cdas de aceite de oliva (opcional, puedes usar agua)

2 Cditas de cúrcuma en polvo

1/2 T de leche vegetal sin endulzar (de preferencia que no sea de coco)

sal

pimienta negra

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1 T de chícharos frescos o congelados (cocidos)

INSTRUCCIONES

Remoja la nuez de la india, recuerda que es por una noche con agua al tiempo, o si no tienes tanto tiempo, entonces por 40 minutos en agua hirviendo. Una vez remojada, descarta el agua del remojo para usar la nuez.

Pon la pasta a cocer con un poco de sal y laurel.

Para la salsa, pon todos los ingredientes en la licuadora y licúa hasta obtener una mezcla súper tersa.  Vas a ver que la mezcla se convertirá súper amarilla.

Pruébala y agrega lo que haga falta hasta que te guste el sabor.

Puedes agregar más líquido (leche, aceite o agua) si es que lo necesita. Debe tener una consistencia espesa pero que fluya, como salsa.

Para sabor, agrega más ajo, sal o pimienta.

También puedes usar caldo 100% de vegetales en polvo si lo tienes a la mano o lo consigues fácil.

Pon a cocer los chícharos por separado.

Para servir, calienta la salsa en una ollita revolviendo para que no se caliente de más.

Vacía la salsa a la pasta cocida y agrega los chícharos ahí o encima en cada plato. Disfruta.

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